¿Qué está pasando en nuestras aulas?

Este próximo lunes, día 30 de Octubre, a las 12:00 de la mañana  vuelve a las ondas el programa de radio ¿Qué está pasando en nuestras aulas? Estará conducido por Francisco Cervera de Marbella Activa y Eva Villén de Radio Televisión Marbella y con Manuel Mellado y Fabiola Mora de colaboradores. Un programa que forma parte del proyecto educativo de la asociación Marbella Activa y que se emite en el 106.7 de la FM:

Se trata de un programa de educación que pretende:

  • Involucrar a la comunidad educativa para que, de forma sistemática, se enseñe el Patrimonio Natural y Cultural de nuestro municipio.
  • Que las mejores ideas y las buenas prácticas educativas puedan ser visibles y compartidas.
  • Ayudar a que nuestra ciudad pueda convertirse en una auténtica “ciudad educadora” con la mira puesta en la formación, promoción y desarrollo de todos sus habitantes. Atenderemos prioritariamente a niños y jóvenes, pero llegamos con voluntad decidida de incorporar en el proceso educativo a personas de todas las edades.
  • Darle voz a todos los protagonistas: experiencias destacadas, trabajos merecededores de reconocimiento…

Este año pone en marcha un concurso: ¿Conoces tu ciudad? Ponte a prueba.

Cada semana van a proponer una cuestión para medir tu grado de conocimiento o tu habilidad para buscar información. Y te lo vamos a premiar. En cada programa vamos a sortear un regalo entre los participantes que hayan acertado la pregunta. Unas veces te invitaremos a comer, otras será un libro, unas entradas, un lote de productos…Siempre conocerás previamente el regalo propuesto.

¿Vas a dejar pasar esta oportunidad? Bastará con entrar en la página de Facebook de Marbella Activa y dejarnos tu respuesta. A la semana siguiente diremos la respuesta correcta, el nombre del ganador y la forma de recoger su premio.

Un nuevo proyecto educativo de Marbella Activa

No hay dos cosas que le gusten más a un niño que un libro ilustrado y disfrutar de la naturaleza. De esta manera empieza la campaña de crowdfunding de la asociación Marbella Activa con su nuevo proyecto donde invitan a participar como mecenas en este proyecto educativo y solidario que convertirá en realidad esas dos pasiones: un libro ilustrado sobre la sorprendente y, a la vez, desconocida naturaleza de Marbella.

MARBELLA, NATURALMENTE es un libro ilustrado bilingüe castellano/inglés a modo de cuaderno de viajes que nos llevará a un recorrido por los principales espacios ambientales de nuestra ciudad organizados por espacios naturales, biodiversidad marina, zona costera, ríos y embalses, espacios geológicos, paisaje urbano y otra sección dedicada a las especies de fauna y flora de mayor interés.

Con este proyecto se pretende repartir de nuevo unos 1.000 ejemplares en los colegios e institutos de toda Marbella y San Pedro, no sólo con el objetivo de que los centros educativos y los alumnos tengan más material divulgativo a su disposición para conocer la ciudad y su naturaleza sino una gran oportunidad de crear conciencia medioambiental entre los más pequeños, a la vez que permite conocer a la ciudadanía y a nuestros visitantes el patrimonio natural de Marbella, partiendo de la premisa de que lo que no se conoce no se valora. No se puede amar lo que se ignora, algo fundamental para la asociación de construir ciudadanía.

Este pasado miércoles día 11 de octubre se ha abierto la campaña de crodwfunding (micromecenazgo) en la plataforma Verkami con su nuevo lilbro ilustrado “Marbella, naturalmente”. Para ello es fundamental el máximo apoyo  para lograr el número máximo de mecenas. La campaña se cierra el 12 de noviembre y el primer objetivo es alcanzar los 3.900 euros que son una parte del coste total del proyecto que asciende a 12.000 euros.

Puedes acceder a la plataforma de Verkami y ser parte de este proyecto como mecenas en este enlace.

Nuestro Alrededor

En Marbella, la volatilidad de la población afecta en el conocimiento del pasado. La mayoría de los niños y de las niñas desconocen lugares emblemáticos de la ciudad y personas destacadas en el pasado remoto y reciente de su historia.

Hace escasamente tres meses, la Asociación Marbella Activa hizo públicos los resultados de una encuesta realizada a 435 alumnos de 18 centros de Primaria y Secundaria de Marbella y San Pedro. Eran desalentadores. La mayoría de los niños y de las niñas desconocían lugares emblemáticos de la ciudad y personas destacadas en el pasado remoto y reciente de su historia. Si esta misma encuesta se hiciera en Sitges, Frías, Arrankudiaga, Lozoya de Buitrago o Estepa, el resultado que arrojaría intuyo sería similar, por tanto no creo que sea un problema solo de Marbella, sino un desafecto global.

Los factores de esta falta de conocimiento del entorno más cercano siempre son múltiples, no se puede achacar solo al sistema educativo o solo a las instituciones o solo al entorno familiar, la educación es un sistema polihédrico a través del cual se forma a los niños y niñas con múltiples visiones de su alrededor. Ellos y ellas construyen el puzzle en base a lo que leen, ven, oyen, escuchan, aprenden, y con ese armazón edifican su conocimiento. La irrupción de las redes sociales, de la televisión, de los móviles y de las tabletas ha ayudado a ampliar los horizontes del conocimiento, es innegable, a llegar a Nueva York o Tasmania o la Antártida en un instante, el problema es la contextualización de todas las informaciones que nos llegan a través de estos sistemas de comunicación. La contextualización. Y esa base, ese protoconocimiento, esa sabiduría previa que nos ayuda a comprender el mundo, sí reside en el entorn más cercano. Solo conociendo lo que tenemos más cerca, geográfica o emocionalmente, podremos comprender lo que nos rodea más allá.

En ciudades como Marbella, en las que en los últimos 60 años se ha construido capa sobre capa, y no solo físicamente, parece que ese conocimiento básico, primordial, por cercano y radical en la vida de los más pequeños, ha quedado sepultado. La historia de la ciudad ha salido de los currículos educativos, la administración local ha sido incapaz de poner en valor sus yacimientos, los marbelleros y marbelleras parecen haber olvidado sus orígenes, y la voracidad de la estacionalidad y del consumo rápido ha engullido el pasado. Una pena.

Destacan los inviolables, los que han resistido, los que han intentado e intentan poner cordura, Cilniana, la propia Marbella Activa. Pero son, desafortunadamente, los menos.

Es cierto que Marbella, como otras ciudades de similar historia reciente, tiene una población muy volátil, población que enriquece con su paso, pero que viene y va, que no enraiza su apego con el terruño como los nacidos y nacidas aquí o como las personas que han, hemos, decidido quedarse después de sobrevolar estos pagos. Esta volatilidad de la población también afecta en el conocimiento del pasado.

Será porque siempre me ha gustado conocer el terreno que piso, donde alojo mis emociones, mis sentimientos, pero disfruto escuchando esas voces que me hablan de Villas Romanas, a las que imagino, de cargaderos de mineral, cuyas vagonetas pinto sobre El Cable, de sistemas dunares kilométricos, a los que sueño, de torres vigía, trufadas de miedos invasores.

Tengo una hija de casi seis años, marbellera y barakaldesa a partes iguales. Cuando recorremos esta ciudad intento explicarle, contarle, historiarle, batallarle, los sucedidos de Marbella y cuando nuestra vida nos lleva al norte, umbrío, le narro historias de lamias, arrantzales, ballenas y cielos teñidos de rojo, le explico quiénes son Olentzero y Basajaun y cómo era Bilbao antes de la llegada de esa casa de metal tan rara que responde al nombre de Guggenheim.

Creo que es mi tarea, mi placer, creo que debería ser tarea de todos y de todas. La contextualización, el conocimiento de lo cercano nos llevará a conocernos mejor a nosotros mismos, a saber que todos somos mezcla, que todos somos maravillosa impureza, que todos, al final, somos producto de nuestras querencias y de nuestro alrededor.

Artículo de Israel Olivera publicado en ievenn.com