Lengua, la asignatura de las asignaturas

Esta entrada es un resumen de la entrevista realizada por Francisco Cervera  (Paco) a Manuel Mellado en el programa  de radio Qué está pasando en nuestras aulas.

PACO: ¿Qué tema vamos a presentar hoy, Manuel?

MANUEL: saludos de nuevo a nuestros y nuestras oyentes. Hoy voy a reflexionar sobre la que considero la asignatura de las asignaturas, ya que todas las materias que se estudian en la escuela se comunican, se aprenden y se estructuran en nuestra mente por medio del lenguaje.

El proceso de aprender y enseñar la lengua es la base del aprendizaje de las demás áreas del conocimiento por eso hay que tratarlo en las escuelas e institutos con una dedicación especial.

PACO: Manolo, ¿tú crees que se está trabajando bien la enseñanza de la lengua en nuestros centros educativos?

MANUEL: podemos decir que una prueba contundente de que no se hace mal es que hoy día el 100% de las personas hablan, leen y escriben. No obstante, también pienso que podríamos mejorar nuestras didácticas para mejorar la capacidad de comprensión, de comunicación y la capacidad de crítica de nuestros chicos y chicas.

La didáctica tradicional que hemos utilizado en escuelas e institutos, ahora se reconoce de forma generalizada a nivel de expertos nacionales e internacionales que estaba desenfocada. Se intentaba que aprendiéramos la gramática muy exhaustivamente y, como resultado de ese aprendizaje, hablaríamos, leeríamos, comprenderíamos y escribiríamos mejor.

Hoy se piensa que el proceso debe cambiarse dando mayor tiempo e intensidad a los aspectos comunicativos del lenguaje, es decir, a hablar, escuchar, conversar, leer y escribir.

PACO: ¿Cómo se puede hacer lo que propones?

MANUEL: el enfoque es el siguiente, la asignatura de lengua debe seguir trabajando los aspectos gramaticales y literarios que le corresponden; pero, además, todos debemos convertirnos en profesores/as de lengua. Concretamos el proceso en la elaboración de lo que llamamos Proyecto Lingüístico de Centro. Un documento en el que se programan y coordinan todas las actividades y tareas realizadas sobre lengua en todo el currículo escolar: podemos elaborar un libro de estilo para determinar cómo queremos que se presenten los cuadernos y los trabajos, coordinar como se va a trabajar la ortografía, la lectura, etc. y lo haremos coordinando la lengua materna con las lenguas extranjeras para no tener que explicar lo que es un adjetivo en tres idiomas.

Por otro lado la lengua es un poderoso instrumento para mejorar la convivencia, si trabajamos la escucha activa y la resolución dialogada de los conflictos con lo que se relaciona el PLC con un código de cortesía que regule la convivencia en el centro .

PACO: veo que es una propuesta compleja. ¿Se acomete todo el trabajo de golpe? ¿Se empieza por partes? ¿Cómo se hace?

MANUEL: tienes razón porque en un colegio o instituto somos muchos profesores y profesoras con muchas asignaturas y es complejo implementar un cambio como el que supone un PLC. Hemos comprobado que es muy conveniente empezar por ir incorporando temas uno a uno. Apostamos porque se empiece a trabajar con la destreza de expresión y comprensión oral.Lo hacemos por varias razones. La primera y quizá más determinante es que en la realidad el lenguaje oral lo utilizamos el 80% del tiempo que utilizamos la lengua, mientras que la escritura sólo la utilizamos menos del 20% y paradójicamente, en la escuela estos tiempos son al revés: el alumnado está callado y escribiendo un 80% del tiempo de clase y sólo habla un pequeño porcentaje de tiempo.

También está comprobado que, mejorando el lenguaje oral, estructuramos nuestra mente de tal forma que nos ayuda después en el momento de realizar trabajos escritos.

Hay que trabajar la expresión oral formal sistemáticamente, desde infantil hasta la universidad. Ahora este tema se está valorando así y en muchas universidades se está realizando formación específica para la oratoria; porque se ha visto que muchos/as de nuestros doctorandos e investigadores perdían proyectos a nivel internacional por no saber defender oralmente sus propuestas ante los comités de selección.

El procedimiento que proponemos es sencillo: determinar cuántas intervenciones orales formales debe realizar cada alumno o alumna durante el curso, determinar las diferentes tipologías discursivas que queremos practicar, explicar las normas y distribuir entre todas las asignaturas el número de intervenciones que van a trabajar con cada alumno/a. Cada materia podrá incorporar su vocabulario específico y coordinar con el tutor/a del alumno o alumna una forma de evaluarlo para que, uniendo todas las valoraciones, tener una visión global de los progresos realizados.

Para evaluar, y en esto se puede contar con la ayuda de las familias, podemos realizar grabaciones en vídeo cortas en las que se puede valorar tanto la expresión oral como la no verbal y la corrección y adecuación del discurso. Si ofrecemos una rúbrica o relación de acciones que deben tenerse en cuenta en el momento de hablar en público, los propios alumnos y alumnas pueden autoevaluarse. Hemos comprobado que, después de evaluar su actuación en una grabación, los progresos del alumnado han sido espectaculares. En estos momentos estamos desarrollando en nuestra zona concursos de debates académicos que están subiendo los niveles de expresión oral muy positivamente.

Mejorar las didácticas de la lengua, trabajar la expresión oral de forma sistemática son dos necesidades para mejorar el rendimiento educativo de nuestras niñas y niños. Mejorar nuestras relaciones de amistad practicando una escucha activa es una necesidad social que ayuda a resolver los conflictos de forma pacífica.

PACO: Estoy viendo que tenemos que apuntarnos a mejorar nuestra capacidad de expresión oral.

MANUEL: efectivamente, Paco. Nunca debemos dejar de aprender.

Photo by Debby Hudson on Unsplash

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